Joaquín Gómez
Conoce mi historia
El origen de todo esto es un poco culpa de mis genes, me gustaba desde muy pequeño desmontar y volver a montar mis juguetes, me hacía más ilusión el día que se estropeaban que el día que me los regalaban, nunca vi un técnico de nada en casa, para mí, lo normal es arreglar las cosas en vez de llamar a alguien o tirarlas.
A los 17 años empecé a trabajar a la construcción como maquinista y replanteador de obra, fue entonces cuando comencé a enamorarme de la construcción y del hazlo tú mismo, por ello me adentré a construir mi propia casa sin haber puesto previamente un ladrillo, pero familia, soy cabezón puro y los retos me apasionan, si me dicen que no se puede… me motivo aún más para lograr esas metas.
A los 30 años me quedé en paro y empecé, sin saber freír un huevo, en la cocina de un negocio familiar en el que trabajé durante años, dándome cuenta de que la hostelería no era vida y que no me llenaba, no era lo mío.
Fue a raíz de 2013, cuando mi padre enfermó de cáncer, que empecé a subir contenido a YouTube. Quería que mi padre estuviese con la mente distraída y, como es un enamorado de los animales, decidí ponerme con la fabricación de una incubadora. Para mi sorpresa no había información en YouTube de este tema, así que decidí compartir toda la información, que había ido recopilando por otros medios, en la plataforma que años más tarde me haría vivir de lo que me apasiona.
El vídeo tuvo más visitas de las que yo esperaba, sobre todo comentarios de gente de Sudamérica en los que vi como estaba ayudando realmente y me sentí súper motivado.
Aparte de comentarios de agradecimiento y motivación, aparecieron muchas dudas las cuales aproveché para realizar los siguientes vídeos, así publiqué más de 7 vídeos en un transcurso de 1 año y poco.
Seguí compartiendo mi amor por el bricolaje, hasta que hice un vídeo explicando como soldar una pieza de aluminio y tuvo un gran impacto, hoy en día tiene más de 5,5 millones de reproducciones.
Llegó un momento en el que pensé, ¿y si puedo sacar un beneficio de todo esto?, lo que dio lugar a mi primer ingreso de YouTube, 90 euros que me cambiaron el chip totalmente. Con esos 90 euros nos fuimos toda la familia a comer (y entre todos pusimos lo que falto jajajaja) y empecé a asombrarme de que me pagasen por pasármelo bien, tiempo más tarde empecé a subir contenido semanalmente hasta el día de hoy que hemos construido una familia de más de 1,2 millones de personas, mi padre le ganó al maldito cáncer y puedo vivir del hazlo tú mismo.
“Todo lo que llega a algo grande inicia con pasión y ganas”
– Joaquín Gómez